Para que la maquinaria funcione de acuerdo con su diseño, el fluido hidráulico debe proteger, lubricar y facilitar la transmisión de la potencia de la forma más eficaz. SOL® abastece de Lubricantes para los diferentes tipos de industrias. Nuestros clientes industriales son abastecidos de estos productos de manera directa desde las más prestigiosas petroleras, a las manos de empresas de transporte, establecimientos agrícolas, plantas industriales, terminales portuarias, unidades generadoras de energía eléctrica, etc.

A los equipos hidráulicos se les exige cada vez mayor rapidez, precisión y fiabilidad y si unimos a dichas condiciones de diseño, las condiciones de operación de los mismos (presión, temperatura, filtrabilidad y elementos de control de muy estricta tolerancia) tenemos como resultado equipos hidráulicos que han de trabajar en condiciones extremas y, para lo cual, la lubricación deber ser lo más correcta posible a tales exigencias.

Así mismo, para garantizar el correcto funcionamiento y la vida útil de estos complejos elementos, cada vez más sofisticados y con tolerancias de fabricación más estrictas, se hace necesario que la limpieza de los sistemas de lubricación, su filtrabilidad y la no formación de residuos en los aceites, pasen a ser exigencias prioritarias de los usuarios.

Este cambio en la concepción de los sistemas hidráulicos ha obligado a los fabricantes de fluidos oleo-hidráulicos a una adaptación de sus gamas de productos, formulándolos de forma específica a cada tipo de aplicación.

Los Lubricantes comercializados por SOL® son producidos por con las últimas tecnologías de aditivos para cada aplicación específica.

El fluido hidráulico lubrica y protege los elementos del sistema hidráulico y transmite la potencia, para garantizar su buen desempeño.

Dos máquinas idénticas pueden tener un rol distinto en el proceso de producción, criticidad, entorno de operación, severidad de ciclo y condiciones de operación distintas.

Robots, inyectoras, prensas, compuertas, enormes palas y grúas, camiones de minería, maquinaria de construcción, generación de energía, turbinas, telescopios y una infinidad de maquinaria depende de los principios de la hidráulica para efectuar eficientemente su trabajo.

La hidráulica ha demostrado ser muy efectiva tanto en el trabajo de precisión como en el de potencia y basa su principio en la transmisión de la fuerza y el movimiento a través de un fluido. Algo muy simple, pero extremadamente efectivo. Una bomba toma el fluido desde un tanque de almacenamiento y lo comprime para que un conjunto de válvulas activadas de forma manual o electrónica se encarguen de dirigir ese fluido a presión a los elementos de trabajo. Una vez que el trabajo se ha efectuado, el fluido retorna al tanque para un nuevo ciclo.

El fluido hidráulico que puede ser un aceite mineral, sintético o vegetal cumple con dos importantes funciones dentro del sistema: lubricar y proteger los elementos del sistema hidráulico y transmitir la potencia. Ambas funciones pueden verse afectadas y la duración y la precisión del sistema puede estropearse ocasionando pérdidas de producción millonarias y reparaciones costosas.